JUSTICIA PARA EL PUEBLO BIRMANO
Ayer, la Premio Nobel de la Paz e ícono de la democracia, Aung San Suu Kyi, fue sentenciada a otro año y medio de arresto domiciliario por un tribunal arbitrario de Birmania.
El trato que le han dado a Suu Kyi es sólo la punta del iceberg de la brutalidad del régimen birmano, que abarca 40 años de asesinatos, tortura, violaciones masivas y trabajo esclavo.
Ha llegado el momento de que el mundo juzgue a los generales birmanos. Avaaz está lanzando un llamado para que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas investigue los crímenes contra la humanidad cometidos por el régimen. Una resolución de culpabilidad podría desembocar en la incriminación de los líderes de la junta por parte de la Corte Penal Internacional. Haz clic abajo para unirte a nuestro pedido y ver el diseño del cartel gigante que pensamos desplegar en frente del edificio de Naciones Unidas en Nueva York:
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